En Parque Nuestra Señora de Gabriela
Agrupación Re-Viviendo celebró su Primer Aniversario
(Diario Puente Alto Al Día, 21 de Abril de 2007)
Un grupo de padres de niños que han perdido la vida por causa de cáncer, decidieron contribuir a la sociedad creando este ente, el cual cumplió un año.
Con el salón Juan Pablo II colmado de gente, se celebró el sábado el aniversario de la Agrupación Re-Viviendo, la cual ayuda a papás que han perdido a sus hijos. Junto a los integrantes de dicha entidad, se encontraba el diputado Maximiano Errázuriz, personal médico del Hospital Sótero del Río, socios colaboradores y familiares.
Re-Viviendo es una agrupación de amor, de solidaridad y esperanza que busca ayudar a los afectados, realizando distintas actividades a lo largo del año. Viajes, almuerzos, celebraciones de cumpleaños son las acciones que emprende el grupo, para así continuar en armonía y con la esperanza del amor.
La entidad nació el 22 de abril de 2006, como una organización social de carácter privado, sin fines de lucro, conformada por padres de niños oncológicos que han partido y respondiendo a una iniciativa de María Eugenia Silva (Tía Kenita), actual coordinadora de las voluntarias de la Fundación Nuestros Hijos en el Hospital Sótero del Río, quien tuvo la visión de reunir a algunos padres que pasaron por la dramática situación de perder un hijo.
De acuerdo a la experiencia de perder a su pequeño hijo, el presidente, Julio Zepeda, señala que “es realmente traumática”. Sin embargo, explica que existe una transformación, porque “el dolor está, pero hay una nueva forma de poder ver a nuestro hijo”.
El presidente además hizo alusión a la literatura, en que salen definidas las etapas del proceso de duelo: conmoción, negación, rabia, revelación contra Dios, son algunas de éstas.
El diputado Maximiano Errázuriz fue uno de los asistentes al evento, indicó respecto de esta iniciativa: “A mí nunca me cupo ninguna duda, que esta Agrupación iba no sólo a crecer en el tiempo, sino a desarrollarse como una excelente organización con mucha fe, constituyéndose en un ejemplo para el resto”.
La tía Kenita –como le llaman cariñosamente en el hospital- fue la precursora de este proyecto ya consolidado. “Yo soy voluntaria de niños curativos, conocía a la mayoría de ellos. Mi inquietud fue más que nada por enterarme qué pasaba con los papás después de la partida del niño, así se creó la Agrupación y así hemos luchado todo el año”, precisó María Eugenia.
Historia de una de las Madres
Cecilia Ureta forma parte de la directiva de la Agrupación, ocupa el cargo de Relacionadora Pública. A su hijo Matías le descubrieron leucemia al año y siete meses de vida, respecto a esto, la madre señala que “fue un golpe muy terrible para nosotros”. El tratamiento trajo efectos positivos, hasta que el niño sufrió una recaída, que originaría un transplante, su hijo mayor fue donante compatible. Esta operación no arrojó los resultados esperados, por lo que hubo que realizar una segunda intervención, de urgencia, la cual volvió a fallar. El menor dejó de existir a las tres semanas, después del infructuoso transplante de médula.
“En ese momento comenzó mi interés en la Agrupación, había ido una vez, no tenía muchas ganas en un principio. Ahora no he parado, me gusta mucho, con mi hijo he crecido como persona. Matías es mi luz”, sentenció Cecilia.
Esta Agrupación recibe a todos los padres que han sufrido la pérdida de un hijo oncológico, la página web para los interesados en integrar el grupo, es www.reviviendo.cl.
__________________________________
Fuente: Diario Puente Alto Al Día